La reciente inauguración del vuelo que conecta Singapur con Nueva York en 18 horas y 45 minutos, y sin escalas, ha reabierto el debate sobre el conocido síndrome de la clase turista. Esta patología, que en términos médicos se denomina trombosis venosa profunda, afecta a una de cada 1.000 personas, especialmente en trayectos de más de cuatro horas, y el riesgo de sufrirla aumenta exponencialmente a medida que se suman horas de viaje, según apunta la Sociedad Española de Trombosis y Hemostasia (SETH).
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La trombosis venosa profunda afecta a una de cada 1.000 personas, aunque en trayectos de más de cuatro horas la incidencia se multiplica por tres
Síndrome de la clase turista: qué es y cómo prevenirlo
